El Banco Europeo de Inversión continúa financiando combustibles fósiles

El Banco Europeo de Inversión (BEI) continúa financiando, de forma importante, proyectos relacionados con los combustibles fósiles, según un estudio realizado por diversas ONG1 y publicado este mes de noviembre de 2017. El BEI, por su parte, afirma haber aprobado una partida de 9,2 billones de euros de financiación para inversiones en renovables y otros proyectos destinados a reducir la huella de carbono, tanto en la UE, como en África, Asia y Latino América. En España, según el comunicado, se invertiría en un proyecto para reducir el uso de carreteras y en financiación a pequeñas empresas (destinada a innovación, digitalización e internacionalización), con el soporte de entidades financieras locales.

Pero, en el mencionado estudio, los grupos ambientalistas, afirman que el Fondo Europeo para Inversiones Estratégicas (EFSI2, en sus siglas en inglés), conocido también como el Plan Juncker, aportó 1,85 billones de euros a proyectos energéticos basados en combustibles fósiles. Desde el comienzo de su actividad, en el año 2015, esto supondría el 30% de los préstamos destinados al sector energético. En la siguiente figura se puede ver la distribución de la financiación en el sector en el periodo 2015-2017:

En el gráfico se ve que los fondos destinados a combustibles fósiles prácticamente equivalen a los destinados a renovables y doblan en importancia a los destinados a eficiencia energética. Otra de las críticas del informe, es que se estén financiando infraestructuras destinadas a transporte con elevada huella de carbono como las autopistas y los aeropuertos. Según los autores, estos fondos alcanzarían los 2,5 billones de euros desde en año 2015.

Sebastien Godinot, economista de WWF en la Oficina de Políticas Europeas afirma: “Mientras los representantes europeos fanfarronean de su liderazgo en cuestiones climáticas en las charlas de la ONU, están financiando, con el Plan Juncker; combustibles fósiles al mismo nivel que energías renovables. Esta esquizofrenia tiene que acabar de una vez por todas. Depende del Parlamento Europeo asegurar coherencia con su posición en el Acuerdo de París”

El Plan Juncker se revisará próximamente en el Parlamento Europeo y es probable que se extienda un par de años más. Los ambientalistas defienden que la financiación de proyectos de gas natural son incompatibles con el mantenimiento de la temperatura por debajo de los 1,5-2 ºC de incremento. Y en este mismo sentido ya se manifestaba otro informe de la Universidad de Teesside hace pocos días.

No es la primera vez que se pone el foco en las inversiones en combustibles fósiles. Las inversiones del G20 en este sector doblan a las de renovables, según otro estudio. Y la EEA1 (Agencia Europea del Medio Ambiente, en sus siglas en inglés) también advirtió este año de que es necesario concretar los planes de inversión en renovables si se quiere cumplir con el compromiso de París.

Además de la preocupación por asegurar la demanda eléctrica, que lleva a continuar invirtiendo en infraestructuras de gas en Europa. Otro de los grandes temas que generan inquietud en la transición energética es la pérdida de empleos en el sector de los combustibles fósiles, que deberían compensarse con nuevos puestos de trabajo en sectores emergentes. Este reto fue objeto de un informe del OECD2, explicando las medidas que requiere una economía de baja huella de carbono. Entre ellas, dejar de financiar combustibles fósiles, desarrollo de infraestructuras y tecnologías limpias y transformación de procesos en la industria pesada.

1European Environmental Agency.

2Organisation for Economic Coopertaion and Development.

1CEE Bankwatch Network, Counter Balance, CAN Europe y WWF.

2European Fund of Strategic Investment.

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