El efecto de los biocombustibles en el precio de los alimentos

Se acaba de publicar un estudio, que relaciona el incremento de la demanda de biocombustibles con el incremento de precios en ciertos alimentos, en concreto cereales y aceites vegetales. La consultora Cerulogy, que ha revisado insvestigaciones previas, ha concluido que la producción de biofuel jugó un importante papel en la crisis del precio de los alimentos de 2008.

Como se ve en la tabla siguiente, se han analizado estudios desde el año 2008 hasta el 2016; de organizaciones internaciones, Banco Mundial, universidades, centros de investigación. Todos indican influencia en los precios de la demanda de biocombustibles y solo unos pocos, consideran que la ésta influencia sea baja.

Mientras la fabricación de etanol en EEUU incrementó los precios mundiales del maiz entre un 20 y un 70%, el biofuel europeo ha tenido un impacto menor: un 38% a escala global, en los precios de los aceites vegetales. Esto es debido a que, hasta la fecha, el mercado ha sido mucho más limitado. Sin embargo, a escala local, el impacto del biodiesel en el mercado europeo es el que ha supuesto un mayor impacto en los precios de los aceites vegetales: colza, palma, soja y girasol.

Aunque el crecimiento de la industria de los biofueles se ha relentizado, los informes revisados por Cerulogy sugieren que, las actuales políticas públicas son responsables de un incremento de precios, del 16 al 171% (dependiendo de la región) por exajulio1 de biofuel producido. La literatura sugiere que el impacto de la demanda de etanol en los precios es menor. Los datos indican subidas del trigo del 20% por exajulio de etanol y del azucar alcanzando el 40% por exajulio.

En todos los casos, podemos ver que la magnitud del impacto en los precios depende tanto de la escala de la demanda de biocombustibles como del tamaño del mercado afectado. Hay desacuerdo en cambio, en la afracción precisa de incrimento que debe atribuirse a la demanada de biofueles.

El pasado año Europa limitó al 7% la contribución de los biocombustibles al objetivo del 10% de aportación de las energías renovables al transporte en 2020. La ocupación del terreno, la seguridad alimentaria y la contribución de estos cultivos a las emisiones de CO2, eran otras de las preocupaciones que llevaron a tomar esta decisión. Actualmente, la UE está estudiando limitar esa aportación al 3,8% para 2030, en el proceso de revisión de la Directiva de Energías Renovables que está teniendo lugar. E incrementar, en su lugar, la aportación de los llamados combustibles avanzados, provenientes de residuos.

Los diferentes posibles escenarios en la UE y su impacto en los precios, han sido analizados también por Cerulogy. Y, podemos ver un resumen en la siguiente tabla:

El lobby ePure (European renewable ethanol), se ha pronunciado al respecto, afirmado que los preciso de los alimentos han caido un 20% globalmente en la última década mientras la producción de biofueles crecía exponencialmente. Afirman que la producción de etanol contribuye a la seguridad alimentaria y que solo utiliza el 2% de la producción europea de grano.

1Un exajulio son 1018 julios.

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