¿Estamos ante el final de la era del carbón?

No hace mucho se conocía la noticia de que en Reino Unido, por primera vez en la historia, el carbón no había contribuido al mix de consumo energético. El país de la Revolución Industrial basada en el carbón es ahora pionero en la tendencia global de prescindir de este combustible fósil, el que más contaminantes produce con su quema. Por ahora se trata de episodios esporádicos, como el del pasado abril, pero también el resultado de un proceso de cambio en un sistema que pretende prescindir totalmente del carbón en el año 2025. El año pasado, el carbón aportó el 9% de la energía generada en el país, frente a un 23% en 2015 y un 40% en 2012.

En la siguiente figura podemos ver como el mix español, está dominado por 4 fuentes principales: carbón, nuclear, gas (cogeneración y ciclo combinado) y eólica, repartiéndose cada uno el 20% de la demanda, aproximadamente, en media anual. En Reino Unido, en la fecha en cuestión (14/04/17), las plantas de gas suministraban el 47% de la electricidad del país; las centrales nucleares y las turbinas eólicas, el 18% cada una; los paneles solares, el 10%, y el 6% procedía de la biomasa.

grupoecoindustria-mix-energetico-2015Figura 1. Mix energético año 2015. Fuente: REE

La planta de generación eléctrica de Hazelwood, en Australia, que empezó a funcionar hace 52 años y es una de las más contaminantes del país, cerró el pasado 31 de marzo. Se han cerrado 10 en los últimos 7 años, pero el carbón todavía genera 3 cuartas partas de la electricidad del país. Este patrón se repite a lo largo del continente asiático, donde se consumen 2/3 del carbón mundial.

Las mayores economías de Asía – con excepción de Japón, que quiere sustituir la energía nuclear por carbón “limpio”- están cerrando viejas plantas y replanteándose los planes para construir nuevas. Hay dos factores fundamentales: la bajada del precio de las renovables con respecto al carbón y, la mejora en la eficiencia energética que ha provocado que el incremento de la demanda no sea el esperado.

De hecho, como se ve en la siguiente tabla, la intensidad energética, es decir, el consumo energético por unidad de PIB(1) se ha ido reduciendo en todo el mundo. De hecho la demanda de energía primaria cayó en China en 2015, por primera vez en 20 años. Al mismo tiempo, el consumo de carbón cayó un 4%.

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Figura 2. Intensidad energética mundial. Fuente: Energy International Agency

Actualmente, tanto en China como en la India, hay plantas que están infrautilizadas ya que se ha sobrestimado el crecimiento de la demanda, lo mismo sucedió en España. Expertos de la consultora Bloomberg New Energy Finance, estiman que en 2016 el aumento de capacidad en renovables excederá al incremento de plantas de combustión. Se espera que lo mismo pase en China en 2018. Lo que además podría dar un impulso a los compromisos de París.

En EEUU, por su parte, la llegada de Trump supone el final del Clean Power Plan de Obama, que pretendía reducir un 26-28% las emisiones de GEI(2) para el 2025. Pero la promesa del nuevo presidente, nuevos puestos de trabajo en el sector del carbón, está bastante lejos de la realidad. Es el propio mercado el que no invierte en el sector. Y si nos fijamos en la evolución de su mix energético, el carbón pasó de participar en un 49% de la demanda eléctrica en 2006 a un 30% en el año 2015.

 

 

 

(1)   Producto Interior Bruto o GDP, en sus siglas en inglés.

(2)    Gases de Efecto Invernadero.

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