La Comisión publica la Estrategia Europea de Plásticos.

La Estrategia Europea de Plásticos publicada por la Comisión este primer mes de 2018 se centra en la reciclabilidad de los envases. También se insta a mejorar las instalaciones de reciclaje y estandarizar los sistemas de recogida y selección de residuos en todos los países miembros. Y es que, según informa la Comisión, la mayoría de los residuos de plástico provienen de los envases, como se muestra en la siguiente figura:

En Europa se generan 25,8 toneladas de plástico anualmente, de las cuales, el 59% procede de los envases de un solo uso. Menos del 30% es recogido selectivamente para el reciclado, mientras la gestión vía vertedero (31%) e incineración (39%) son todavía las más populares. En España, como hemos informado en otras ocasiones, la gestión vía vertedero supera ampliamente el 50%. La Comisión reconoce una pérdida de recursos que valora en 70 000 – 105 000 millones anuales e informa que el mercado de plásticos reciclado solo representa un 6% del total. La fotografía se completa con una estimación de entre 75 000 y 300 000 toneladas de microplásticos liberadas al medio en la UE cada año.

La estrategia de la Comisión pasa por que la producción y gestión de plásticos se integre dentro del marco conceptual de la Economía Circular y, se propone que para el 2030 todo el plástico del mercado europeo sea reutilizable o reciclable. Y, que ese mismo año, se recicle más del 50% en peso de todo el residuo plástico generado en la UE. El informe estima que en esas condiciones, el sector podría generar 200 000 puestos de trabajo en toda Europa. Además, para el 2025 se espera que 10 millones de toneladas de plástico reciclado se haya convertido en nuevos productos.

Está claro que para conseguir estos objetivos será necesario regular al respecto. En el documento se dan algunas pistas de por donde quiere ir la Comisión en este sentido. Por un lado se pone especial énfasis en el diseño (principalmente de envases), que hoy en día tienen la problemática añadida de la mezcla de componentes, este aspecto podría regularse vía Responsabilidad Ampliada del Productor y otras como el Ecodiseño. Por otro lado, la innovación en los materiales para fomentar la reciclabilidad, la mejora de los procesos de reciclado y recogida (así como la armonización de éstos, para lo cuál se prevé publicar guías) y la eliminació de sustancias peligrosas de los plásticos reciclados. En este apartado de innovación se prevé se dedicarán 100 millones de euros a financiar proyectos hasta 2020.

El apartado de basura marina hace especial referencia al plástico de un solo uso, que representa el 50% del que se encuentra en el ambiente. Se propone promover el consumo de agua del grifo, en la línea de lo expuesto recientemente por el alcalde de Londres. Aunque no se menciona la tasa sobre este tipo de envases desechables que anunció este mismo mes la propia Comisión, como parte de los planes financieros en el horizonte 2020 y como medida que paliaría la marcha de Reino Unido, es decir, el impacto económico del Brexit.

En el documento se transmite una clara intención de intentar gestionar el problema de los plásticos, sin embargo es difícil precisar si las medidas que se tomarán van a afectar a corto plazo a la industria europea, ya que carece de concreción. Hasta el 12 de febrero de este 2018 está abierto el periodo de consulta pública sobre los envases de un solo uso. Tendremos que esperar a la aprobación de la nueva Directiva de Envases y a la publicación de las guías de recogida y selección para verificar si realmente el marco de gestión sufrirá cambios tan profundos como los que se vienen anunciando.

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