Las agencias ambientales europeas apuestan por una estrategia ambiciosa en la gestión de plásticos

La EPA networking, asociación de agencias de medio ambiente de los estados miembros, ha publicado un documento de recomendaciones a la Comisión Europea de cara a la Estrategia Europea de plásticos. Ésta se encuentra todavía en estadio inicial de desarrollo, presumiblemente, tendremos más noticias a finales de este año.

La preocupación por los efectos ambientales de la basura plástica está pasando, últimamente, a la primera fila de la agenda internacional y, las noticias se suceden en la prensa escrita. Por otro lado, la situación de dependencia europea con respecto al petróleo y, la baja tasa de reciclaje de este flujo de residuos, comparado con otros como el papel, o el metal, hace que la necesidad de establecer un marco legal sea mayor.

Y es que, aunque en el global de la UE, la tasa de reciclaje de plásticos pasó del 37% en 2004, al 44% en 2014; en muchos países, entre ellos España, no ha habido ningún incremento sustancial.

El documento de recomendaciones estudia varios aspectos, para mejorar el actual objetivo del reciclaje de envases plásticos del 30%. Pero, para evitar la deposición de plásticos en el medio ambiente, el primer aspecto que debe tratarse, según la EPA es la prevención. Para ello recomienda evitar al máximo los envases de un solo uso, la prohibición del uso de bolsas alrededor del mundo, sería un ejemplo de esta estrategia. La formación entre grandes usuarios como ganaderos y pescadores, sería otra de las propuestas. Y, por supuesto, la concienciación ciudadana, se considera fundamental.

Con respecto a la tasa del 30%, la EPA recomienda que los objetivos sean adaptados a cada país, ya que no todos parten del mismo punto y tampoco cuentan con la misma tecnología. Se pide fomentar  la estandarización, para facilitar tanto el reciclaje de los productos plásticos: incluyendo criterios de fabricación en la Directiva de Ecodiseño, por ejemplo; como promoviendo metodologías estandarizadas de medición (para conocer los microplásticos presentes en el medio acuático, o para poder comparar los resultados de gestión entre los diferentes Estados Miembros).

El documento apuesta claramente por que la compra pública, que representa el 14% del PIB de la UE, tenga en cuenta criterios “verdes” para la compra de productos plásticos:

– que los productos estén fabricados con plásticos reciclados, para impulsar el mercado de estos productos;

– comprar o alquilar productos reutilizables, reparables y actualizables;

– comprar plásticos reciclables, para asegurar a los productores un flujo de materia prima consistente.

Para fomentar el reciclaje, hay países como Alemania, que han impuesto la prohibición de gestión de residuos vía vertedero que contengan más de un 3% de plástico. No es la primera vez que este tipo de medidas se debaten. Y es que en la UE, en 2014, el 31% de los envases plásticos se gestionaron por esta vía y casi el 40% se incineraron. Se propone establecer objetivos específicos para los diferentes tipos de plásticos y, establecer estándares en la producción, que faciliten el reciclado, muchas veces imposibilitado por los diferentes y desconocidos aditivos que añaden los productores.

Los sistemas de depósito, devolución y retorno se consideran fundamentales para la prevención y se sugiere implantarlos de manera obligatoria en ciertos sectores como el agrícola y el pesquero. También se sugiere que los comercios minoristas estén obligados a ofrecer a los consumidores alternativas de retorno de envases, ya que hoy en día, en la mayoría de la UE solo existe la posibilidad de adquirir envases de un solo uso.

El documento también incluye una crítica a los bioplásticos, que en muchos casos no se degradan a nivel molecular (por eso pide prohibir los llamados plásticos oxo-degradables), incrementando el problema de los microplásticos. Por otro lado este tipo de plásticos dificulta el reciclaje y parece que promueve entre los consumidores la idea de que pueden tirarse al medio, porque se degradan.

Las instituciones europeas están en proceso de revisión de varias normas que afectarán a la estrategia de plásticos, como la Directiva de residuos de envases y embalajes. Ya hace meses que  los recicladores europeos pedían mantener el objetivo del 45 % de reciclaje para el plástico proveniente de envases en 2020 y el 60% en 2025. Probablemente a finales de este año conoceremos más sobre esta Estrategia de Plásticos enmarcada dentro de la Economía Circular.

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