Nueva apuesta para incrementar las renovables en el mix europeo.

Un informe de la Comisión Europea e Irena[1] (la Agencia Internacional de Energía Renovables) afirma que la aportación de las renovables al mix europeo podría ser del 34% en 2030, optimizando la relación coste/beneficio. Esto cuestiona el porcentaje aprobado recientemente por el Consejo, que acordó un target para ese año del 27%.

La Comisión habría pedido a Irena una evaluación de las proyecciones de la implantación de las energías renovables en la UE, para identificar opciones efectivas y alcanzar los targets propuestos. La metodología REmap utilizada, analiza las opciones tecnológicas de las renovables en todos los sectores del sistema energético; evaluándolas en términos de costes y de inversiones necesarias, además de su contribución a los objetivos climáticos y ambientales. REmap maneja información de 70 países en todo el mundo[2], que suponen un 90% del consumo energético global. Expertos nacionales participan en el proyecto y trabajan conjuntamente con Irena para determinar el potencial energético de las renovables.

En el año 2010, cuando se adoptó la actual Directiva 2009/28/EC de la Energía Renovable, la aportación total de las renovables al mix europeo era del 12,9%. Desde entonces, esta aportación ha ido creciendo, hasta alcanzar el 16,7% en 2015. El último informe de la Comisión sobre el progreso de las renovables, publicado el pasado febrero de 2017, indicaba que la UE estaba en encaminada para alcanzar el objetivo del 20% en 2020. Otro estudio, publicado recientemente por dos laboratorios independientes, mostraba como, por primera vez, las renovables superaban al carbón en el mix europeo.

En la gráfica siguiente se compara la situación por país, en cuanto al porcentaje del mix en el año 2015, el objetivo 2020 marcado en la normativa y el objetivo REmap propuesto por Irena. En el 2015 la situación era muy dispar entre los Países miembros, variando del 5 al 54%. Esta disparidad se mantendría en el año 2030 reflejando múltiples variables: diferente punto de partida, potencial de fuentes disponibles, políticas existentes y las condiciones específicas del mercado en cada país. Así vemos como en España, el porcentaje que se prevé está ligeramente por debajo del 30% de la media europea. Y es que la desincentivación de las renovables en el Estado español, es un caso paradigmático, teniendo en cuenta la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y la caída de costes de la energía solar.

Según el informe de Irena se podrá pasar del 17% en 2015 al 30% en 2030, porque todos los países tienen amplio potencial para incrementar la participación de las renovables en el mix a un coste eficiente. El sector europeo debería incrementar la aportación de la energía solar fotovoltaica y de la eólica. Pero, además las nuevas soluciones renovables para calefacción y refrigeración, podrían suponer un tercio del potencial renovable por explotar. La biomasa también será un tipo de energía clave para el año 2030 y más allá. Es una energía que además puede suponer la integración de residuos en la cadena de producción y un incentivo para la gestión forestal. En la siguiente figura, vemos como serían los incrementos en cada una de las fuentes de energía renovables en dos escenarios diferentes: el escenario 2030 propuesto por el Consejo (renovables aportan el 27% del mix) y el escenario REmap (renovables aportan el 34% del mix)

En el escenario REmap, las renovables aportarían prácticamente la mitad de la energía en el sector eléctrico, el 42% en el ámbito de la vivienda y un 17% en el sector del transporte. En total la capacidad de generación en el sector eléctrico crecería en 327 GW para la energía eólica y 272 GW para la energía solar. Aunque, cada una de las fuentes renovables son decisivas para alcanzar los objetivos, no solo energéticos, sino de descarbonización de la UE a largo plazo.

En el caso concreto del sector industrial, que representa un tercio del consumo final europeo. Con diferentes procesos, y diferentes rangos de temperatura y presión que determinan el tipo de tecnología que se puede aplicar, las renovables representaron en 18% de la demanda en 2015. La mitad procedente de usos directos y la otra mitad de sistemas urbanos de distribución de calor o electricidad procedente de fuentes renovables. Los mayores porcentajes de energía renovable en la industria se encuentran en Suecia, Finlandia y Alemania, en España, el porcentaje alcanza el 11% (se han utilizado datos de Eurostat).

Irena estima que la aportación de las renovables al sector industrial podría alcanzar el 28% en 2030. Se espera crecimiento en el uso directo de las renovables para producción de electricidad y un incremento importante de la bioenergía para producir calor. En la siguiente figura se puede ver en detalle el escenario previsto por Irena.

 

[1]

International Renewable Energy, en sus siglas en inglés.

[2]

España no participa de este proyecto.

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