El Parlamento europeo propone reducir a la mitad el residuo alimentario

El Comité de Medio Ambiente del Parlamento Europeo (ENVI) acuerda una propuesta para reducir a la mitad residuo alimentario en 2030, con un objetivo intermedio del 30% de reducción en 2025. Se estima que se rechazan 88 millones de toneladas de comida anualmente en la UE, de las cuales el 53% son residuos domésticos. El resto se reparten en: 19% de residuos durante el procesado de los alimentos (esto afectaría por tanto a la industria alimentaria), 12% de descartes en el sector de la restauración, 10% de rechazos en los puntos de producción primaria y por último, un 5% en el mercado mayorista y minorista. Una comunicación clara al consumidor entre las diferencias entre fecha de consumo recomendado y fecha de caducidad será fundamental para la reducción de este tipo de residuos, aunque se pide disminución de éstos a lo largo de toda la cadena alimentaria.

En la siguiente figura podemos ver como se distribuye la producción de residuos alimentarios en los diferentes países de la Unión. Son datos de 2010, y los que está manejando ahora mismo el Parlamento. Con una media de 173 kg por habitante y año y una diferencia sustancial entre países. A la cabeza Holanda (con 541 kg) y Bélgica (345 kg), los países que menos desperdician Eslovenia (72 kg), Malta y Rumanía (76 kg). España está por debajo de la media con 135 kg por persona y año, lo que equivaldría a un total de más de 6 millones de toneladas.

grupoecoindustria-residuo-alimentario-UE

La propuesta parte de un informe de la social demócrata Biljiana Borzan, que ha estado en proceso de revisión hasta este mes de Abril. Se han rechazado más de 300 enmiendas, incluidas la propuesta de reducir la importación de frutas y verduras de países lejanos y la prohibición de gestionar vía vertedero e incineración para finales de 2018. Incluye otras como una petición a la Comisión de buscar maneras de recuperar y usar los productos que han superado la fecha de consumo recomendado, pero son aún adecuados para el consumo. Pide, además, que se establezcan las tasas de reducción obligatorias y por tanto, la legislación necesaria para el 2020.

Uno de los temas discutidos estos meses respecto al residuo alimentario ha sido el de las donaciones y los impedimentos que la legislación de los países miembros implica para éstas. Por eso, entre otras cosas se pide modificar el marco común sobre el Impuesto del Valor Añadido (IVA).  Éste debería establecer exenciones en las tasas para las donaciones de comida. Y, se pide a los Estados Miembros que establezcan tipos de IVA cercanos a cero, en los productos que están cerca de su fecha de caducidad o si la comida es invendible por motivos de etiquetado.

Un estudio del Comité Económico y Social Europeo analizó en 2014 las barreras legislativas que impiden las donaciones de comida. Así, en la tabla siguiente vemos una radiografía de la situación en diferentes países de la UE.

 

grupoecoindustria-residuo-alimentario-legislacion

La Ley del Buen Samaritano impide que las empresas que donan alimentos a los Bancos de Alimentos sean incoadas por los usuarios de éstos, pero solo Italia cuenta con esta legislación. La legislación de Portugal y Polonia en materia de higiene alimentaria, es tan estricta, que incrementa el descarte de alimentos en relación con el resto de la UE. Respecto a la duración de los alimentos y el etiquetado, solo unos cuantos países, entre ellos España, permite la donación de productos que hayan superado la fecha de consumo recomendado. Aunque vemos que en el Estado español no hay legislación sobre exención de IVA en las donaciones de alimentos, si existe la posibilidad de deducir el importe de alimentos donados del impuesto de sociedades mediante créditos fiscales. Las deducciones fiscales serían otra herramienta para el mismo fin.  En el Reino Unido y Bélgica existen planteamientos nacionales para adaptar la jerarquía de residuos a los alimentos, con el siguiente orden de preferencia propuesto: prevención, redistribución entre humanos, alimentos para animales, valorización energética o de los nutrientes por métodos como la digestión anaeróbica, el compostaje y los vertidos.

Así pues, urge como pide el Parlamento un marco común que permita gestionar el residuo alimentario sin agravios comparativos entre países. Además el ENVI recalca la necesidad de concretar una definición legal de lo que constituye un residuo alimentario. Seguramente en los próximos meses tendremos más noticias en relación a este asunto.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *