• ¿QUÉ APORTAMOS?

METODOLOGÍA

Hoy en día, las empresas industriales se enfrentan, por un lado, a unos requerimientos medioambientales cambiantes y cada vez más complejos y, por el otro, a obligaciones diferentes en función de su localización. Por ello, nuestra metodología de trabajo se caracteriza por:

Un trabajo conjunto con el cliente

Creemos en el trabajo conjunto con la organización del cliente como la manera más eficiente y económica de conseguir los objetivos de éste.

  • Tenemos como meta establecer una relación estable y a largo plazo con el cliente y esto sólo se puede hacer mediante una estrecha colaboración con todos los niveles organizativos.
  • Aceptamos el grado de implicación que desee el cliente llegando hasta la operación de sus infraestructuras ambientales (depuradoras, descontaminación de emisiones,…) en sus instalaciones.
  • No realizamos actuaciones como venta de instalaciones o servicios específicos que puedan acarrear un conflicto de intereses al trabajo conjunto.

Un seguimiento continuado y, por lo tanto, conocimiento de las obligaciones actuales y futuras.

En nuestro trato con el cliente, en el que siempre buscamos la relación estable a largo plazo y el trabajo conjunto:

  • Nuestro horizonte temporal no está acotado. Mantenemos siempre la atención tanto en las actuaciones a corto como en las de largo plazo.
  • No descuidamos ningún tema por tamaño, asunto o urgencia.
  • Al buscar un trabajo conjunto con el cliente, asumimos también sus preocupaciones y prioridades.

Un diagnóstico específico de los establecimientos individuales.

Trabajo que, para cada establecimiento industrial, se realiza a partir de cuatro ejes diferenciados:

  • Relación entre los procesos de la factoría y sus emisiones, vertidos y residuos generados.
  • Identificación de los requerimientos legales que le afecten actualmente y en el futuro próximo.
  • Valoración de las diferentes soluciones en sus vertientes económica, de factibilidad técnica y de facilidad posterior de operación.
  • Integración de los anteriores puntos en los objetivos estratégicos globales del cliente

Una valoración de las posibles soluciones tanto en sus costes de inversión y operación como en su factibilidad técnica.

En la valoración de cualquier solución propuesta no sólo analizamos su coste y la bondad y veracidad de sus atributos técnico-comerciales sino que, además, hacemos especial énfasis en la operación posterior tanto desde un punto de vista de facilidad de manejo, como de fiabilidad y costes asociados.

La operación de la solución adoptada, pudiéndose hacer a un coste cerrado y con el grado de implicación que el cliente considere más conveniente

Las soluciones de operación son muy abiertas pudiéndose definir en función de:

  • Grado de colaboración. Desde una ayuda puntual, periódica o no, a una externalización completa.
  • Vectores afectados. Se puede actuar en todos los vectores posibles (agua, residuos, emisiones, contaminación acústica,…) o sólo en uno.
  • Sistemas de compensación. Desde un pago puntual a compensaciones en base a primas de éxito
  • Factoría o compañía. Se puede actuar en una factoría específica o para todos los establecimientos de una compañía.

Aunque creemos que lo más rentable para el cliente es externalizar la operación con un alcance lo más amplio posible, lo lógico es llegar a esta situación de una forma gradual y progresiva