Desperdicios de Alimentos y de Plásticos, dos grandes desafíos para la CE

La reducción de los residuos de alimentos y de plásticos se ha convertido en un reto que exige estrategias conjuntas para limitar su impactos.

El embalaje plástico de la alimentos aparece en la década de los 50 para mejorar su conservación. Desde entonces, no han cesado de aumentar los residuos de ambos, siendo actualmente el plástico el material mas utilizado para embalar.

Los estándares de envasado, el procesamiento de alimentos, las exigencias de calidades,  la cultura de consumo y el exceso de oferta, son factores causantes del aumento de desperdicios de alimentos y residuos de envases plásticos.

Según el estudio UNWRAPPED, actualmente los niveles de generación de residuos alimentarios y de plásticos per cápital en Europa son los más altos a escala mundial. Como muestra la siguiente figura, los de desperdicios de alimentos domésticos se han doblado desde el año 2004 al 2014, hasta llegar a 30 millones de toneladas al año y 15 millones residuos de envases de plásticos.

 

Fuente: Eurostat. Packaging Waste Statistics.

En Europa el 40% de la demanda de plástico es para el embalaje de alimentos, aproximadamente 20 millones de toneladas de plástico al año se utilizan para este fin. Los Europeos generan 30 Kg de desperdicios de envases plásticos por persona al año.

La gestión de los residuos de plástico es sin duda un problema con un gran impacto medio ambiental, económico, y sobre la salud de las personas.

Menos del 30% de los residuos de plásticos se reciclan, la gran mayoría de los envases de alimentos son de un solo uso, lo cual genera, perdida de su valor en un 95%.

En referencia a los materiales en contacto con los alimentos, el estudio indica que los plásticos pueden representar riesgos para la salud, debido a la migración de partículas químicas. Señalan la necesidad de estudios para la comprensión de los impactos en la salud por estas trasferencias químicas.

Sobre los objetivos de reducción de residuo alimentario y plásticos, el estudio hace recomendaciones para la acción que pasan por:

  • Introducir cambios sistémicos en todo el sistema alimentario.
  • Se recomienda legislar para abordar este doble desafío que es parte del paquete de la Economía Circular.
  • Pide que se integren medidas políticas, estrategias nacionales y locales.
  • Reducir el uso de envases de plástico de un solo uso a través de objetivos de reducción.
  • Identificar medidas para la implementación de envases reutilizables en toda la cadena de suministro de alimentos.
  • Incentivar el diseño ecológico de los envases de plástico.
  • Regular el uso excesivo de embalajes que no reducen el desperdicio de alimento e incrementan el de plásticos.
  • Facilitar la inversión y financiación para apoyar las infraestructuras con envasado cero y embalajes reciclables.

En conclusión, el estudio señala al embalaje de plástico como una ineficiencia en el sistema alimentario europeo, ya que no ha proporcionado una solución a la reducción de desperdicios de alimentos. Por el contrario, los datos indican el aumento de residuos de alimentos y plásticos, así como el aumento del uso de materiales plásticos difíciles de reciclar y envases de plásticos de un solo uso.

Falta por ver hasta qué punto la Comisión Europea tendrá en cuenta las recomendaciones del lobby ambientalista europeo para legislar a favor de la reducción de los deshechos de plásticos y alimentos.

 

 

 

 

 

 

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