Parque Nacional de Doñana

La guerra contra la sequía

Otra ola de calor mortal tuvo a Europa en su control el pasado mes de Julio. Las máximas superaron los 43 ° C en algunos países septentrionales en los que el aire acondicionado no es habitual.

En este siglo, Europa ha tenido los cinco veranos más calurosos de los últimos 500 años. Todos han ido acompañados de incrementos de la mortalidad. La ola de calor de 2003 fue la peor, ya que se afirma que causó la muerte de más de 30,000 personas.

Esto no es un fenómeno local, sino global. En la India, las temperaturas este verano han alcanzado los 51 ° C. 

Los ladrones de agua

A pesar de esta situación extrema, parece ser que algunos ciudadanos no están concienciados. Por ejemplo, tanto en Doñana como en Daimiel, parajes españoles protegidos, existe un problema de sobreexplotación de sus recursos de agua por particulares, sin ningún tipo de permiso. 

Los humedales de Doñana se encuentran entre los más grandes de Europa con una gran diversidad de ecosistemas. Albergan una considerable variedad de fauna y flora, incluidas especies en peligro crítico, como el águila imperial, el lince ibérico y la tortuga de espuela. Debido a su ubicación estratégica, Doñana también forma parte de la ruta migratoria de millones de aves cada año. Esta biodiversidad única está protegida, ya que el Parque Nacional de Doñana y sus alrededores contienen varias áreas con sitios designados por Natura 2000.

En el caso de Doñana, se utiliza mayoritariamente para el cultivo de fresas. El secreto de Doñana y de sus humedales está a 10 o 15 metros de profundidad, en el acuífero 27. De él depende Doñana pero también las explotaciones agrícolas que desvían recursos sin autorización.

Las grandes cantidades de agua se están desviando tanto para la agricultura como para la industria turística ha hecho que la capa freática se esté hundiendo. Por ello, los hábitats dependientes de ésta son cada vez más vulnerables. Sobretodo en los períodos secos prolongados como el actual.

Han sido avisados

Esta situación se realiza con la complicidad de algunos poderes públicos. Estos priman las actividades económicas que utilizan los recursos hidráulicos desviados por encima de los recursos naturales.

Han llegado los avisos de la Unión Europea y de los medios nacionales e internacionales, así como de la Unesco y no ha habido reacción por parte española. Finalmente, este mes de enero, la Unión anunció que llevaba a España ante el Tribunal de Justicia.

Más vale tarde que nunca y este mes de agosto se inició el clausurado de pozos ilegales en Doñana. De momento, se ha anunciado el cierre de 77 de ellos, pero las organizaciones ecologistas denuncian que hay más de 1000.

No se puede seguir actuando como si no estuviese pasando nada y el recurso hídrico no tuviese coste. Habrá que elegir entre Doñana, por un lado, y el cultivo de fresa con agua a bajo coste por el otro.

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