¿El fin del carbón térmico como rey de los combustibles?

Gran Bretaña inició la carrera hacia la industrialización en el siglo XVIII con el uso masivo del carbón como fuente de energía. La minería asociada forma parte del imaginario colectivo en ese país, así como en el resto de Europa. La mayoría de los estados europeos para alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones están abandonando el carbón. En Gran Bretaña se habla de la muerte de “king coal”, por la bajada en picado del uso del carbón. Dentro de España, ya sólo supone el 5% de la energía producida y en muchos días marca el 0%. En los dos años anteriores, esta fuente de energía había aportado el 14,2% (2017) y el 17,2% (2018). Las emisiones de CO2 derivadas de la quema del carbón se redujeron el año pasado un 69%.

La lucha por la reducción del carbón como fuente de energía

El intento de Polonia de reducir su dependencia del carbón se encuentra con problemas sociales inesperados. Las propuestas del viceprimer ministro Jacek Sasin fueron recibidas con escepticismo. Esto obligó al país más dependiente del carbón de la Unión Europea a cambiar su enfoque.  La medida pone de relieve el cambio de rumbo de la política que hizo el gobierno. Este gobierno ganó el poder en 2015 después de prometer mantener a Polonia funcionando con carbón en el futuro previsible.

A nivel mundial la capacidad de las centrales térmicas de carbón está perdiendo importancia.  Sin embargo, países como los EEUU apoya hasta límites insospechados el uso del carbón eliminando incluso restricciones a la emisión de contaminantes. Con la pandemia, su consumo ha bajado en picado. El consumo total de electricidad en Estados Unidos cayó un 4% este año, al nivel más bajo desde noviembre de 2001. Las plantas de energía quemaron solo 27,4 millones de toneladas de combustible en abril, una disminución del 27% con respecto al año anterior.

Japón sigue con el carbón

A pesar de todo esto, la rapidez de adopción de estos cambios no es la misma en el mundo desarrollado. En Japón han decidido abandonar la energía nuclear. La cuota del carbón bajará del 32 al 26%, cifras muy lejanas del 0% o del 5%. El país ha sido objeto de escrutinio por las políticas nacionales y extranjeras que apoyan la generación de energía mediante carbón. Esto sucede a medida que inversores y gobiernos intensifican sus esfuerzos para combatir el cambio climático. Los anuncios de cierres de 100 centrales de carbón, no mencionan que, en paralelo, se van a construir nuevas megacentrales de carbón. 

La empresa de servicios públicos en la isla del sur de Japón, conocida por sus playas y volcanes activos, sorprendió a los analistas el viernes al superar los pronósticos de ganancias trimestrales. Lo hizo en parte al operar su nueva planta gigante de carbón y vender la electricidad a otras regiones del país. A pesar de la creciente presión internacional, Japón aún tiene que abandonar el carbón. Se espera que represente el 26% de la generación de energía en 2030, frente al 32% en 2019. Las nuevas unidades no reducirán las emisiones lo suficiente como para cumplir con el objetivo de reducción del país para 2050

El carbón persiste

Bajo un nuevo plan de «India autosuficiente”, se abrirán 40 nuevas yacimientos de carbón en algunos de los bosques más ecológicamente sensibles de la India. El primer ministro, Narendra Modi, busca impulsar la economía después del Covid-19 y reducir las costosas importaciones. Entre estos bosques se encuentra el bosque de Hasdeo Arand con una extensión de más de 250.000 hectáreas. Bajo él, se cree que yacen más de 5.000 millones de toneladas de carbón. Marca un cambio significativo. La industria del carbón en India es de propiedad estatal, pero esta subasta será la creación de un sector privado del carbón en India.

A medida que las naciones desarrolladas se alejan de la energía a base de carbón, la financiación china ha ayudado a desplegar el combustible fósil más sucio en Pakistán. El aumento del carbón en la nación del sur de Asia es un símbolo de la difícil elección que enfrentan los países en desarrollo de la región en su búsqueda de energía asequible para apoyar el crecimiento económico mientras tratan de limitar la contaminación crónica de la atmósfera. 

Aunque China alberga la mitad de las centrales eléctricas de carbón del mundo, su participación se está reduciendo a medida que las plantas nucleares y las energías renovables los sacan lentamente.  Ya parece que sólo es cuestión de tiempo que países como China empiecen a  abandonar el carbón térmico.

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