La industria europea del papel y cartón recuperado se colapsa

Europa atraviesa una crisis al no saber cómo desprenderse de sus residuos desde que China, su principal importador, ha cerrado sus fronteras. El exceso de papel y cartón recuperado ha provocado el hundimiento del precio hasta niveles que no permiten cubrir los costes de recogida y acondicionamiento del material.

El mercado europeo, y en particular el español, del papel recuperado se colapsa. España consumió en el 2018 cerca de 6,9 millones de toneladas según los datos recogido por Statista. En ese mismo año, en España se recuperaron más de 4,5 millones de toneladas de papel y cartón de los cuales solamente el 20% provienen de contenedores azules. Desde particulares hasta grandes superficies y comercios utilizan estos contenedores. El papel y cartón recuperado es transformado en fibra que sirve para producir de nuevo papel y cartón; evitando el uso de material virgen. Estos residuos dejan de considerarse como tales una vez que están enfardados y clasificados y pasan a considerarse como materia prima secundaria.

Han saltado las alarmas en el seno de La Asociación Española de Recicladores Recuperadores de Papel y Cartón pues se acumulan más de 6 millones de toneladas de papel y cartón. Esta asociación había expuesto ya las carencias de la industria papelera europea para consumir todos el papel y cartón recuperado. La industria del cartón y papel recuperado amenazaba con derrumbarse si se frenaba el comercio exterior de papel y cartón recuperado; sobretodo con los países en vías de desarrollo como China, India o Vietnam.

En Europa consumimos los bienes producidos y empaquetados en otros países, especialmente en el continente asiático. Hasta hace pocos meses, gran parte del embalaje procedente de China regresaba inmediatamente a su país de origen; en los mismos contenedores con los que habían venido. A la vez, se usaron estos residuos para producir nuevos embalajes para futuras exportaciones de bienes de consumo.

El cierre de las fronteras en China, un paradigma

Este paradigma ha cambiado con el cierre de fronteras de China al papel y cartón recuperado. Esta medida tiene dos objetivos. Por un lado, reducir las alarmantes cantidades de residuos que se acumulan en China. Por el otro lado, mejorar el sistema de reciclado interno. China está estableciendo los procesos necesarios de reciclaje pues previamente no existía prácticamente un sistema de recogida interno. Tras el cierre de fronteras, China ha subido mucho los precios del papel y cartón recuperados. Así el gobierno chino se asegura de favorecer la proliferación de un verdadero tejido empresarial entorno al reciclaje.

Según la AEAT, las exportaciones de papel y cartón hacia China bajaron en 2018 de 671.474 toneladas a 348.899. Mientras que ese mismo año empresas españolas importaron 988.968 toneladas de Francia, 219.232 de Portugal o 25.257 de EEUU. En los cuatro primeros meses de 2019, se han traído desde Francia casi 400.000 toneladas.

El caso español es particularmente grave. A pesar de que la importación de papel recuperado va en aumento. El papel y cartón recuperado y almacenado en nuestro territorio se amontona por falta de demanda. Según los datos oficiales de la Agencia Tributaria, en los cuatro primeros meses de 2019 las compras de residuos de papel en terceros países aumentaron un 10%.

El cierre de las fronteras chinas ha causado un aumento en las importaciones y un descenso de las exportaciones. Esto ha tenido como efecto colateral el hundimiento de precios del papel y cartón recuperado. En el mes de julio de este año, se experimentó una bajada del 15% del precio del papel y cartón recuperado con respecto al mes anterior. Ante tal situación, está desapareciendo el mercado para los recursos generados por los gestores de residuos nacionales.

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