Climático

Lucha política alrededor del cambio climático

Desde la administración Trump se lanza un ataque sistemático contra las normas ambientales vigentes en EEUU y, sobre todo, contra el concepto de cambio climático. No sólo se denuncia el Tratado de Paris, sino que se intenta desacreditar la idea de que el efecto invernadero tenga una influencia directa sobre nuestro clima. 

Un nuevo informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) confirma que la administración Trump no valora los costes sociales de la emisión de gases de efecto invernadero. Al ignorar estos daños, la administración está dando la espalda a los sectores sociales que están pagando la factura por esos impactos hoy.

Para justificar su propia agenda política, la administración Trump ha manipulado los cálculos detrás del impacto estimado de las emisiones para permitir una mayor contaminación climática de fuentes importantes como plantas de energía y automóviles.

La realidad habla por sí sola

La primera mitad de 2020 ya fue bastante calurosa: solo 0.05 grados Celsius por debajo del récord establecido en 2016. El calor en la primera mitad del año ya ha tenido consecuencias. Impulsó las aguas del Golfo de México a niveles récord. Esto llevó a Florida a experimentar temperaturas de verano en abril. Además, ha impulsado el Atlántico a lo largo de la costa este a niveles más cálidos de lo normal. Hay altas probabilidades de que este año acabe siendo uno de los cinco años con mayores temperaturas.

El intenso calor aumenta la posibilidad de sequía, lo que aumenta el potencial de que las temperaturas aumenten aún más. Sin humedad en el suelo, la energía del sol se concentra en calentar el aire y no en evaporar el agua, lo que aumenta aún más las temperaturas. Aquí es donde el cambio climático está empeorando las cosas. A medida que el planeta se calienta, el contraste entre el calor en el ecuador y el frío en el polo disminuye. Esto puede tener efectos importantes sobre las corrientes marinas que suavizan temperaturas extremas en muchas zonas costeras.

Lo peor está por venir

Sin embargo, la consecuencia político-económico más importante que nos traerá el cambio climático será que mientras que ahora sólo el 1% de la superficie terrestre está en zonas demasiado calurosas para vivir, en el 2070 se espera que sea más del 19%. En estas zonas viven miles de millones de personas cuya única alternativa para sobrevivir será la emigración, a cualquier precio, a zonas menos cálidas.

Según un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, el planeta podría ver un aumento de temperatura en los próximos 50 años mayor que en los últimos 6,000 años combinados. El tipo de zonas extremadamente cálidas ahora cubren menos del 1 por ciento de la superficie terrestre de la tierra. En 2070, podría cubrir casi una quinta parte de la tierra. Esto podría colocar a uno de cada tres habitantes del planeta fuera del nicho climático donde los humanos han prosperado durante miles de años. La única salida, emigrar a zonas no tan calurosas.

Es curioso que un político que ha realizado campaña en contra de la emigración y los emigrantes, está sentando las bases para lo que muchos estudiosos de la materia le llaman ya “la futura gran migración”.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *