Un informe del TCE recomienda revisar la normativa europea sobre fangos de depuradora

El Tribunal de Cuentas Europeo (TCE[1]) ha publicado un informe sobre el uso de los fondos europeos en la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales en la ribera del Danubio. En este documento se recomienda la revisión de la normativa europea, dada la antigüedad de la directiva vigente: Directiva 86/278/CEE y para armonizar criterios en los países miembros. En España, es el RD 1310/1990, de 29 de octubre, por el que se regula la utilización de los lodos de depuración en el sector agrario, el texto vigente a día de hoy. Los límites para metales pesados en lodos para agricultura son los mismos que exige la Directiva en su anexo 1B, la norma española solo introduce como novedad el techo de concentración para el cromo.

La Comisión ha aceptado esta recomendación, aunque no de manera inmediata, ya que se prevé revisar primero la normativa sobre fertilizantes e incluir en esta un apartado sobre lodos de depuradora. En todo caso, es previsible que los límites actuales en nuestro país puedan variar a medio plazo. La última revisión de la normativa sobre fangos de depuradora en España aumentó la carga burocrática de los gestores y usuarios de este subproducto, aunque no incidió sobre la concentración de metales pesados en los lodos.

En su informe, el TCE también destaca que no hay regulación cuando la deposición de los lodos es sobre terreno no agrícola o cuando se incorporan al compost. Según este organismo, las ayudas para  la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales en la UE deberían estar condicionadas a un plan de viabilidad para la reutilización de los fangos resultantes.

El TCE también recomienda la revisión de la Directiva 91/271/CEE, sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas, aunque la Comisión ya ha manifestado que no tiene planeado actuar en este sentido. Sí aceptará, el número máximo de desbordamientos permitidos en las plantas de tratamiento causados por lluvias intensas.

Otro punto a destacar del informe, es el hecho que de las 28 plantas de tratamiento estudiadas en la ribera del Danubio, la inmensa mayoría es económicamente insostenible. Es decir, las tarifas aplicadas a los usuarios del sistema son insuficientes para cubrir los costes de mantenimiento de las instalaciones.

En conclusión, una revisión de la Directiva Europea y una armonización de límites con otros países más restrictivos, supondría para España una disminución de los mismos. En consecuencia, a medio plazo, un incremento de precios para la gestión de los lodos que se realice vía agrícola. La presión normativa sobre las EDAR públicas y sus sistemas de costes, podría significar un incremento de las tarifas para los usuarios de las mismas.

 


[1]    ECA, en sus siglas en inglés, European Court of Auditors

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